viernes, 13 de septiembre de 2013

Ecos.


Y así, poco a poco, la fue perdiendo. 

Se alejaban hasta hacer insalvables las distancias. Él, orgulloso. Con carrera en la vida. Ella, perdida. No era más que una cría. Esa realidad sólo se repetía. Una cría. Una entre mil millones. Posiblemente de ésas que hay a montones.
Como tal la trataba, jugaba al continuo juego del despiste. Ella prefería pensar que la vida era un chiste. Con pequeños tiempos muertos, inútiles intentos.
Decidió que tendría que conformarse con observar desde lejos. Con estar a su lado sin estar con él. Con despertarse y volver a cerrar los ojos sólo para imaginar que estaba a su lado. Con esperar a ver cómo sonríe si recibe una flor el día de su cumpleaños. Ver cómo se enamora. Morirse de pena cuando llora.
Tendría que vivir con ello. Saber que todo eso pasaría. Cualquier otra, más guapa,más lista, con más antigüedad en este mundo a veces anarquista. Pero algún día, ella crecería.
Estaba segura.
Entonces, él tendría que vivir con que un día la tuvo. Un día fue suya.

................ Fechado a un seis de-no dulce- noviembre de 2011 cualquiera.  .................. 

Escribe idiota del futuro a idiota del pasado, ¿me recibe?
Ese día, 
ha llegado.                                                                                                             A.C.J.

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