viernes, 17 de enero de 2014

Rojo manzana

      Las calles empedradas me han visto recorrerlas mirando al suelo más de una y de dos veces. Las ventanas de los edificios me conocen por mi nombre y el embarcadero parece que me dice “ven”. Y eso que nos conocemos sólo de dos noches mal contadas.

      Sin embargo, cuando vuelva no me van a conocer. Porque ya no camino cabizbaja. Ni estrello miradas contra el suelo, que en realidad no me había hecho nada.

       El aire se va a estremecer, porque no va a encontrar mi sonrisa fusilada. Y las flores van a respirar tranquilas, porque no las desvisto con la mirada. Ya me da igual si tienen quince, dieciséis o veintidós pétalos.  El aire ya no estará viciado de suspiros.  Y el cielo ya no será único receptor de mis gritos en ultrasonidos.

      Y la luna, la luna siempre va a estar llena. Si bien, la parte no visible la llenaré con lo que queda. Las sonrisas agridulces y los cascos de cerveza. Porque la parte de cal debería ser proporcional a la de arena. Y ahora entiendo porqué parece tan blanca Catalina.

      Y no voy a esperar encontrarme nada nuevo al doblar cada calle. Y la vida tiembla, porque la van a morder, con labios rojos color manzana. El verde se lo dejo a la esperanza. Y la esperanza, a su vez, a los que esperan.

      Yo me voy a dedicar a vivir la vida a mi manera.  Y que luego, si gustan, critiquen. Para gustos, en la entrada tienen su bandeja.  Que se sirvan, hay cola de reclamaciones y pocas sugerencias. Depositar junto a la puerta. El montón pequeño es el que leo. No dejo que se acumulen. ¿Para el resto? Indiferencia. Que adivinen cuál es cuál.



    Mis gracias, sinceras, a los que me han hecho ver la vida tan bonita. Mis días, para los que me hicieron, y hacen, verla bella.                                                                                                                                                                                                                                                   
     
                                                                                                   A.C.J.


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