domingo, 27 de abril de 2014

Cosmopolita de tu burbuja



Tengo más razones para olvidarte,
que días no has estado,
y no lo hago,
porque son mis rincones peor iluminados,
y los más claros.

Tengo cientos de historias que no pude contarte,
y no voy a hacerlo,
porque en su momento no las escuchaste.

Y tengo, viajes urgentes, emergentes, diferentes,
grandes cosas, que son las más pequeñas,
en las que no estás.

Porque no quisiste,
porque todo te resultaba pequeño,
y te creías inmenso,
 cosmopolita en tu burbuja;

y nunca reparaste en los detalles,
en la esencia de un invierno,
ni en lo más bonito de las grutas.

Así que, yo lo haré por los dos.

Hablaré despacio con esas palabras que no tienen dueño,
que se retuercen,
y que nunca tienen sueño.

Que guardan silencio.


Recordaré todo lo que olvidaste,
y lo que nunca me has contado,
y afirmaré todo lo que negaste,
y gritaré, lo que nunca han escuchado.

Me volveré a caer,
y aguantaré, hasta que me obedezcan los dados,
hasta que mi poema yazca, descuartizado.

Viviré,
Por ti y por mí,
por ellos.

 Por los que se han ido y por los venideros.

Y por los coetáneos que no saben ser sinceros.

Porque quiero,
y eso, nadie podrá quitármelo.

Porque es tan mío,
como de Valle-Inclán el Esperpento,
y las nivolas de Unamuno.

Es tan mío, como un día
fue tuyo.




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