lunes, 5 de mayo de 2014

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Venía a hablarte de algo tan inusual como es coincidir contigo en la misma ciudad.
Y además, verte.

Venía a hablarte de la palabra felicidad.
De lo que quiero que nunca te falte.

Venía a decirte, que tienes la risa más contagiosa- y traicionera- que he visto en mi vida.

Que cuando respiras transmites ganas de vivir.
Y la ilusión que tanto das y quitas.

Y sé que sabes hacer que alguien se muera,
sin importarte nada más que tú en tu momento y tus circunstancias.

¿Y sabes?

Aún así, siempre tuve unas ganas terribles de que me sonrieras.


A.C.J.