viernes, 30 de diciembre de 2016

Deshielo


Te fundes en silencio,
como el hielo
 al marcharse. 

Suave como la brisa,
como el viento,
ligero,
como el aire.

Te has ido,
tan sutil como llegaste.

Acariciándome,
con una luz blanca
que me dice que por dentro
llevas, en un lienzo,
muchos más de mil colores.

Que los has ido recogiendo,
y que en ellos cabe más que
en muchos corazones.

Te has ido,
y ha quedado tu sonido.

Has dejado vibrando las cuerdas,
y tus notas reverberan
ahora en mis paredes.

Chocan contra las grietas,
 y bailan en los arcenes.

Vibran en mi voz.

Y se enredan en las costuras
que delimitan las fronteras
más burdas de mi cuerpo.

Saltan por mis vacíos,
 buscan mar abierto.

Se hunden
tan lejos,
tan dentro...


Su eco repite, 
hasta morir

« Qué luz tan bonita
ha traído este invierno»


                                                                                                                                        A.C.J.






miércoles, 28 de diciembre de 2016

Sobre la tristeza

La tristeza
se ha asentado
en esta casa.


En las paredes,
en los cimientos,
en la tierra.


Vive en cada grieta.

Tiene raíces,
y se extiende
como un bosque
de niebla.


Una niebla pesada,
viscosa,
y densa.


Puede sentirse
como una losa
sobre el pecho,
que anega la conciencia.


La tristeza 
es una venda
de indolencia.


El tiempo sucumbe
ante miradas apagadas
y sonrisas presas, llenas
de condescendencia.


Las buenas palabras
se amontonan en el suelo
sobre rosas
secas.


Puedes sentirlo
mucho antes
de abrir la puerta:


La tristeza
se ha asentado
 en esta casa.

Vive en cada piedra.

El silencio
es la forma 
en que grita
su miseria.


A.C.J.