martes, 24 de enero de 2017

El aplastante sonido de la nada. (Réquiem por una flor)

La flor que trajiste
ha muerto de frío.

Crecía poco a poco,
tímida,
pero con cariño.

Ahora yace,
arrugada,
en tierra. 

En silencio
se abría a ti,
como si fueras 
primavera.

Mientras dormía,
con los pétalos cerrados,
le oí decir
que esperaba que no te fueras. 

Cuando vi tus maletas,
no supe decírselo.
Pensé que ya se daría cuenta.

Y así fue.

Dejó de oír tu voz,
y se fue apagando.
Creo que te escuchó 
cerrar la puerta. 

Ahora está muerta.

El invierno vino tarde,
y no ha sobrevivido.
Pasó la última noche
despierta.

Se abría poco a poco.
Era tímida,
pero tierna.

La miro,
y siento su frío;
me da pena.

Voy a dejarla así un tiempo
para recordarme
que estar vivo
es lo que conlleva.

Que sentir duele,
hiere,
rompe,
y quema.
A.C.J.

 
Collage: Carme Magem




No hay comentarios:

Publicar un comentario