Y además, verte.
Venía a hablarte de la palabra felicidad.
De lo que quiero que nunca te falte.
Venía a decirte, que tienes la risa más contagiosa- y traicionera- que he visto en mi vida.
Que cuando respiras transmites ganas de vivir.
Y la ilusión que tanto das y quitas.
Y sé que sabes hacer que alguien se muera,
sin importarte nada más que tú en tu momento y tus circunstancias.
¿Y sabes?
Aún así, siempre tuve unas ganas terribles de que me sonrieras.
A.C.J.
Genial.
ResponderEliminarMuchas, muchas gracias.
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